15 mayo, 2010

El celular, Iphone y Blackberry en las reuniones



Ya es común que tengamos miles de reuniones, cafecitos y mesas redondas donde hablamos, vemos presentaciones, discutimos documentos, etc etc etc. Pero lo que no puede faltar en nuestras reuniones es nuestro querido blackberry o iphone, y en el caso de pobres como una, el celular.

Es imposible, con dicho aparato frente a nosotros, no estar pendientes de él, para ver qué hora es, compartir con el compañero del lado las fotos de nuestro bebé usando nuestra pantalla táctil, revisando el email o mantenernos conectados para alguna llamada.
Cuando nuestro aparato suena (vibra o se ilumina), se producen varias reacciones.
1. Silenciarlo (en caso que se nos olvidó ponerlo en silencio)
2. Mirar quién llama y decidir si responder o no.
3. En caso que decidimos contestar:
3.1 Levantarnos y salir a conversar afuera.
3.2 Responder dentro de la reunión y susurrar "estoy en una reunión, te llamo luego"
3.3 Simplemente responder y por ende dejar stand by la reunión hasta que terminemos de hablar con el marido.

Para los que reciben los emails en el blackberry, es inevitable verlos mirando y moviendo la bolita blanca mientras leen. En otros casos, los vemos escribiendo en ese pequeñito teclado a una velocidad increible. No he tenido el placer de estar en una reunión con un usuario de blackberry que no haya echado una mirada al aparato para chequear emails, twitter, facebook o el diario.

Puede ser odioso, pero a la vez muy efectivo... hubo una vez que necesitábamos tener una respuesta "sí o no" desde el gran jefe y por mucho que nos fuéramos a pasear a la oficina y llamar a la secretaria, la respuesta era: "está en reunión todo el día, yo te llamo cuando se desocupe"... Por supuesto, nunca llamó de vuelta y nos daba mucha verguenza llamarlo al celular para consultarle nuestra duda... pero.. EUREKA!! si tiene un blackberry!! mandémosle un email, tendremos nuestra respuesta pronto! - "estás segura?" -me preguntaron- Absolutamente, siempre mira el blackberry en las reuniones, mandemos un email y veamos qué sucede.
Acto seguido, redactamos el email, lo enviamos y al minuto recibimos un:

"Si

mensaje enviado desde dispositivo blackberry"

Santa solución

12 mayo, 2010

Los "ratos libres" (sacando la vuelta)




Quién es capaz de trabajar sin parar? teclear en el computador durante 4 horas seguidas? contestar llamadas y solo enfocarse en el quehacer?

Pues... NADIE obviamente es para terminar con los ojos mareados y la cabeza como bomba. El cuerpo es sabio y por eso nos obliga a descansar unos momentos.

En una oficina, cómo es posible descansar?
He tenido la posibilidad de ver varios métodos, desde ir al baño, conversar con los compañeros, prepararse un café o salir a tomarse uno afuera (para los más osados o los que les da lo mismo que los vean conversando a pata suelta en el café del frente, digo yo).

Pero la que más se usa en mi oficina (llámese sucucho o espacio de trabajo) es conversar de temas triviales. Esto no es en sí sacar la vuelta, pero lo que marca la diferencia es la actitud corporal de los comensales:

* Sillas de espalda al PC: considerar que en la distribución de nuestro espacio de trabajo (layout para los más "high") todos los PC están hacia la pared.
* Pierna encima.
* Risotadas al por mayor.
 
Tenemos que agradecer que tenemos sillas giratorias y el oído entrenado. Ante cualquier ruido extraño que provenga del pasillo nos alarma y el giro hacia la pared y las manos al teclado son conductas instintivas cuando el funcionario se siente amenazado por el qué dirán: "míralos, solo conversan todo el día"...

Debo reconocer que sentí culpabilidad cuando mi jefe en mi evaluación de desempeño escribió como fortaleza la capacidad de trabajo que tenemos debido a que cada vez que viene a nuestro espacio, nos ve trabajando bien afanados... a lo mejor lo dijo en tono sarcástico

Continuando - Anonymous



Este blog es desde el año 2005, pero mi último post fue el 2008, por qué? porque llegó un minuto que las situaciones que describía ponían en evidencia a ciertas personas y por ende posibles conflictos al interior de mi trabajo.


Hoy, en el 2010, he decidido volver a escribir en este nuevo blog y bajo un seudónimo, de manera de salvaguardar aquellas almas que me nutren de situaciones de las cuales escribir.